¿Cómo te sientes ahora?

¿Cómo te sientes ahora?

A veces la respuesta a esta pregunta emerge con el pensamiento de todo lo que aún queda por hacer. Por ejemplo; “agobiada, aún me queda terminar esto y empezar aquello otro”.

Otras la respuesta es algo así como: “Estoy tan agotada que ni sé como me siento”.

Quizá te respondas: “No tengo tiempo para preguntarme esto”. “ o “Qué tontería, ¿de qué me va a servir hacerme esa pregunta si sé que no estoy bien o lo que necesito no está a mi alcance en este momento”.

Todas estas respuestas requieren de tu atención. Sentirte agotada, cansada, sola, angustiada, desesperanzada, ansiosa, abandonada, etc. requiere de tu reflexión, tu tiempo, tu compasión y amor propio.

Si tenemos tiempo para los demás quiere decir que tenemos tiempo.

Quiere decir que tenemos que preguntarnos ¿Por qué cuidar a los otros es más importante que cuidarnos a nosotras mismas? ¿Desde cuando mi energía no es para mi?

Abandonarte por los demás es una mala estrategia.

Cuando lo trabajamos en consulta psicológica muchas veces me responden: “Entonces tengo que ser una egoísta”…

Y aquí aparece entonces en juego una creencia enraizada tan profundo dentro de nosotros que pensamos que es inamovible: Si pienso en mi, si me dedico tiempo, si hago lo que quiero, si digo que no, si pido ayuda, si pongo límites, si descanso, si dejo algo a medias entonces…Soy: mala, egoísta, desconsiderada, trivial, infantil, aprovechada, inútil, incapaz….y un largo etcétera de adjetivos que van destrozando nuestra autoestima desde los más básicos cimientos.

Preguntarnos cómo nos sentimos y hacernos responsables amorosamente de nuestras acciones diarias promueven nuestra salud física y mental. Nos ayuda a tomar mejores decisiones, nos ayuda a poner límites necesarios, a tener mejores relaciones interpersonales.

Entonces, ¿Cómo te sientes ahora?

Deja un comentario